main

¿Son las ciudades inteligentes la solución en el futuro?

Ciudad inteligente es un término que se ha puesto de moda en los últimos años, si bien las antiguas ciudades romanas ya podrían considerarse tales, con su uso de la tecnología (como acueductos y sistemas de drenaje de agua) para facilitar la vida de sus ciudadanos.

A continuación, os explicamos diferentes aspectos de las ciudades inteligentes: qué son, cuáles son sus objetivos, cómo funcionan, cuáles son sus beneficios y también sus inconvenientes.

 

¿QUÉ ES UNA CIUDAD INTELIGENTE?

El término “ciudad inteligente” se utiliza de muchas maneras diferentes y si bien no existe una definición concluyente, se puede describir como: ciudad que gracias al uso de nuevas tecnologías (información y comunicación) consigue ser sostenible y eficiente. Dicho de otra forma, es aquella ciudad que utiliza la tecnología para prestar servicios y resolver los problemas.

Dentro de cualquier proyecto de ciudad inteligente podemos encontrar áreas tan diversas como la energía, la movilidad, el urbanismo, la administración y la comunicación, así como las conexiones entre ellas.


¿CUÁLES SON LOS OBJETIVOS PRINCIPALES DE UNA CIUDAD INTELIGENTE?

Como hemos mencionado antes en la definición, el objetivo más destacado es la creación de ciudades sostenibles y eficientes (a nivel no sólo medioambiental sino también político, económico y social) y a la vez hacer frente a los problemas derivados de factores tales como: el cambio demográfico, el crecimiento de la población, la contaminación, el cambio climático y la escasez de recursos.


¿QUIÉNES CREAN LAS CIUDADES INTELIGENTES?

Y la respuesta puede sorprender a más de uno… No son (sólo) los ingenieros y especialistas sino principalmente los ciudadanos. Las personas (nosotros mismos, nuestros objetos y nuestras actividades diarias) interactuamos constantemente con las tecnologías que nos rodean y de tal forma proporcionamos muchos de los datos relevantes para diseñar las ciudades inteligentes.


¿CÓMO FUNCIONAN LAS CIUDADES INTELIGENTES?

Las smart cities se basan sobre todo en el internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés, internet of things).

En muchas ciudades, una red de diferentes tipos de sensores y dispositivos conectados entre sí transmiten datos (tales como ocupación de los aparcamientos, utilización de los medios de transporte…) mediante tecnología inalámbrica y la nube.

Como hemos mencionado anteriormente, también los ciudadanos nos relacionamos con las ciudades inteligentes de diversas maneras, principalmente mediante el uso de móviles, coches y hogares conectados.

Entre los tipos de sensores repartidos por la ciudad podemos encontrar aquellos que:

  • Miden la radiación solar.
  • Miden la calidad del aire y del agua.
  • Detectan atascos. P. ej., semáforos conectados reciben datos de los coches y de esta forma pueden ajustar su funcionamiento para responder al tráfico en tiempo real.
  • Cuentan el número de peatones.
  • Reducen el alumbrado público cuando no hay gente o vehículos alrededor con el consecuente ahorro de electricidad.
  • Y muchos más.

Gracias a programas informáticos y aplicaciones, todos los datos generados pueden ser recibidos, analizados y gestionados en tiempo real para ayudar a los municipios, las empresas y los ciudadanos a tomar decisiones acertadas para mejorar la calidad de vida.

En resumen:

  • Recogida de datos a través de sensores, dispositivos móviles y objetos conectados.
  • Análisis de los datos recogidos para obtener información significativa.
  • Comunicación de los conocimientos obtenidos en el análisis de los datos.
  • Acción, ya que dichos conocimientos se usan para crear soluciones, optimizar las operaciones y la gestión de activos y mejorar la calidad de vida de los residentes.


EL USO DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES Y LA EFICIENCIA ENERGÉTICA, OTRO DE LOS PILARES DE LAS SMART CITIES 

Como hemos mencionado, la eficiencia energética es uno de los principales objetivos de las ciudades inteligentes. Hemos descrito ya, por ejemplo, el uso de sensores inteligentes para atenuar el alumbrado público cuando no hay coches o peatones en las proximidades. Además, la tecnología de redes eléctricas inteligentes puede utilizarse para mejorar las operaciones, el mantenimiento y la planificación, así como para suministrar energía a demanda y controlar los cortes de energía.

Otro aspecto importante de las ciudades inteligentes por lo que se refiere a la sostenibilidad es el uso de las energías renovables. Por ejemplo, la instalación de paneles fotovoltaicos para el alumbrado público.

Los edificios inteligentes también suelen formar parte de todo proyecto de smart city. Los inmuebles antiguos pueden reformarse y las infraestructuras nuevas ya construirse teniendo en cuenta los conceptos de eficiencia energética y el uso de sensores no sólo a dichos efectos sino también para otros aspectos como: controlar la salud estructural de los edificios, detectar fugas en la red de agua y otros sistemas de tuberías…


¿DE QUÉ DEPENDE EL ÉXITO DE LAS CIUDADES INTELIGENTES?

Los principales factores que determinan y determinarán el buen funcionamiento de las ciudades inteligentes son:

  • Conectividad: Los miles o millones de sensores, dispositivos y objetos del IoT repartidos por toda la ciudad sirven de poco sin una conexión.

Si bien no hay solución única, las tecnologías de redes de área amplia de baja potencia (LPWAN) que se están desarrollando se adaptan bien a la mayoría de las aplicaciones de las ciudades inteligentes por su rentabilidad y ubicuidad. Entre ellas se encuentran LTE Cat M, NB-IoT, LoRa, Bluetooth... Además, se espera que la llegada de la tecnología 5G impulse las ciudades inteligentes.

  • Compartir datos: Por norma general, todavía predomina en todos los sectores (gobiernos, empresas y particulares) la preocupación por la privacidad y el miedo a las violaciones de la seguridad. No obstante, compartir los datos y la información es un factor clave para el funcionamiento y la sostenibilidad de las ciudades inteligentes.
  • Seguridad: Si bien es cierto que compartir los datos es esencial, también abre la puerta a cuestiones y peligros como: conviene siempre anonimizar los datos, quién comprueba la veracidad de los datos, cómo se protegen los datos frente a piratería, ciberataques y robo… La respuesta está en los dispositivos físicos del almacenamiento de datos y en las soluciones de autenticación y gestión de identidades. Las ciudades inteligentes solo pueden funcionar si podemos confiar en ellas.


Luxsystems somos una empresa con sede en Mallorca (España) y México con experiencia en el sector de las ciudades inteligentes y que hemos participado en el desarrollo de instalaciones bajo el concepto “smart” en ciudades de Chile y México, así como en el metro de Ciudad de México, autopistas y puertos.


También te puede interesar

¿Podemos ayudarte?

¡Estamos a tu disposición!!

¡Te contactaremos!